Toxina botulinica

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¿Para qué se utiliza el tratamiento?

El uso de la toxina botulínica tipo A, generalmente conocida por el nombre de la marca comercial Bótox, está amplimente extendido dentro de la medicina estética, siendo una de las técnicas más demandadas para atenuar las arrugas de expresión del tercio superior del rostro.

La infiltración de toxina botulínica es una de las técnica de rejuvenecimiento facial más eficaz para el tratamiento y corrección de:

  • Arrugas horizontales en la frente.
  • Líneas del entrecejo.
  • Patas de gallo.
  • Caída de la cola de la ceja.
  • Arrugas del cuello.

La aplicación de toxina botulínica en el rostro relaja los músculos faciales eliminando o atenuando las líneas de expresión y previniendo la formación de arrugas, además de proporcionar al rostro un aspecto más descansado.

Entre los efectos que se consiguen mediante el tratamiento con Bótox:

  • Rejuvenecer y revitalizar la mirada.
  • Reafirmar la piel.
  • Atenuar arrugas.
  • Mejorar la luminosidad del rostro.

En la Clínica de Carmen Zafra en Lucena también aplicamos el tratamiento de toxina botulínica en combinacion con otras técnicas para conseguir un rejuvenecimiento facial global.

¿Cómo se realiza?

El tratamiento con toxina botulínica es una técnica segura que se realiza mediante infiltraciones con una aguja muy fina en las zonas donde existen arrugas de expresión. Es un tratamiento sencillo, rápido e indoloro cuyos efectos se pueden apreciar dos o tres días después de aplicarlo.

Para que los resultados sean los deseables y se mantenga la expresión natural del rostro es imprescindible que la aplicación de toxina botulínica la realice un médico especialista en medicina estética con conocimientos en la técnica y que pueda adaptar el tratamiento a la estructura facial de cada paciente. En la Clínica Carmen Zafra en Lucena el equipo de médicos especialistas realiza un reconocimiento exhaustivo de la musculatura del rostro de cada paciente y diseña un tratamiento individualizado.